marzo 7, 2019

Ministerios


PAN DEL CIELO PROGRAMA DE CANAL SUR TV
Extender la Palabra de Dios y facilitar su comprensión ha de ser el la meta prioritaria de todo cristiano nacido de nuevo y que conoce de primera mano el poder transformador de esa Palabra viva. Es por esto que saludamos este nuevo esfuerzo del NTF, y oramos para que “corra y glorifique” al Dios de esa Palabra.

D. Francisco Echevarría
Director


INSTITUTO DE FORMACION FAMILIAR
COMISION DE FAMILIA DE LA ALIANZA EVANGELICA ESPAÑOLA AEE
Estamos convencidos de que la ordenación del texto en la NTF, contribuirá a facilitar de forma notable una mejor comprensión de las Escrituras. Distintas personas de reconocida trayectoria y capacidad han contribuido a la formación de este trabajo que estamos seguros será una valiosa herramienta para el pueblo de Dios en general. Por todo ello recomendamos encarecidamente su lectura.

D. Juan Varela
Director del Instituto
Presidente de la Comisión


EDITORIAL CLIE

Una gran mayoría entre los fieles y asiduos lectores de nuestra querida Biblia Reina-Valera 1960, ignoran que los textos sagrados que se leían tanto en el antiguo Israel como en la Iglesia Primitiva, distaban mucho en su formato de cómo se nos presentan hoy en día. Buscando aprovechar al máximo el espacio útil de los papiros y pergaminos, se escribía el texto corrido, sin espacios entre palabras, sin unidades fonéticas, una masa compacta de palabras muy difícil de leer, por lo que la lectura era casi siempre colectiva, en voz alta y recurriendo a lectores especializados.

Fue Jerónimo de Estridón al llevar a cabo el siglo iv su versión de la Biblia en la legua del pueblo, conocida como “Vulgata”, quien introdujo el primitivo sistema de puntuación llamado “per cola et commata” utilizado por algunos poetas griegos y latinos, y que consistía en dividir el texto en líneas que tuvieran sentido, debido a que –como el mismo explica en su introducción al libro de Ezequiel–: “lo que está escrito per cola en commata  resulta más fácil de entender a los lectores”.

En la Edad Media, hacia el año 1226 , Esteban Langton llevó a cabo la división del texto bíblico en capítulos; y no fue hasta bien entrado el siglo xvi (1541) que el judío converso Santos Pagnino dividió el A.T. en versículos, y pocos años después (1555) Roberto Estienne lo hizo con toda la Biblia. Lo cual facilitó enormemente la memorización y proceso de encontrar un pasaje determinado. Pero en detrimento de una lectura inductiva y potenciando a la mala costumbre, tan frecuente como peligrosa, de citar textos fuera de su contexto, dando lugar a verdaderas falacias exegéticas.

Damos por tanto la bienvenida al NTF (Nuevo Testamento Fácil), un sistema novedoso que mediante una distribución del texto en frases antífonas que mantienen su sentido, pero sin olvidar la distribución tradicional en capítulos y versículos (que sitúa a un lado incluso mejorada); y añadiendo a unas excelentes introducciones y acertados bosquejos de distribución temática; reúne lo mejor de ambos mundos.

Una valiosa herramienta para la lectura y estudio de las Sagradas Escrituras que estamos seguros recibirá, de parte de los lectores, la justa valoración que merece, tanto por su utilidad como por el enorme esfuerzo que implica de parte de sus creadores.

Eliseo Vila Vila
Presidente